El
suelo pélvico o periné es una serie de músculos
situados en el fondo de la pelvis. Durante el embarazo, ese paquete
muscular debe soportar un peso adicional, el del útero que
va creciendo y llega a pesar hasta 1 k. En el parto, el periné debe
estirarse al máximo para dejar paso al bebé, y la
episiotomía que normalmente practica el médico es
una agresión más.
El resultado puede ser que se debilite
el suelo pélvico, y aparezca la incontinencia urinaria de
esfuerzo, que consiste en que cuando toses, te ríes o coges
algo de peso, se escapan unas gotitas de orina sin que puedas evitarlo.
Otros problemas que acarrea la debilitación del periné son
el prolapso (la caída de órganos como la matriz,
la vejiga o el recto) y las disfunciones sexuales.
Evitar todas
estas molestias es sencillo: sólo tienes que fortalecer
esa zona de tu cuerpo desde el momento en que te quedas embarazada
y asegurarte de que está perfectamente después de
haber dado a luz. Si minimizas las consecuencias y no actúas,
el problema irá a más.
Conviene tener en cuenta que, por genética, casi un tercio
de las mujeres tienen debilidad innata en el suelo pélvico,
y además hay ciertos factores cotidianos que lo debilitan:
usar prendas ajustadas, la obesidad, el estreñimiento o
practicar actividades que ejerciten mucho los músculos abdominales
(desde deportes con saltos como baloncesto a footing o tocar la
trompeta).
Ejercicios para el suelo pélvico
Antes de realizar cualquier ejercicio para esta zona de tu cuerpo,
consulta a un fisioterapeuta que te diga en qué estado
está tu suelo pélvico y te enseñe a localizarlo
(no todo el mundo sabe hacerlo).
- Ejercicios de Kegel.
Son los que suelen recomendar los médicos,
pero recuerda que es importante que un experto te ayude a reconocer
los músculos correctos que ejercitar. Aquí tienes
un pequeño truco para localizar el periné: inserta
un dedo en la vagina e intenta apretar los músculos alrededor
del dedo. Los músculos abdominales y la cadera deben permanecer
relajados. Una vez distingas bien qué es el periné,
haz estos ejercicios:
1- Vacía tu vejiga.
2- Contrae los músculos del piso pélvico y cuenta
hasta diez.
3- Relaja el músculo y cuenta hasta diez.
Haz estos ejercicios diez veces, tres veces al día (por
mañana, la tarde y la noche). Notarás mejoría
después de unas cuatro semanas, como mínimo.
- Cono vaginal.
Es un dispositivo con peso que se inserta en la
vagina, para ayudar a detectar los músculos que hay que
contraer.
Qué no debes hacer
- Tal vez hayas oído que si cortas la micción cuando
estás orinando fortaleces esos músculos. No lo hagas,
porque favorece las infecciones. Tampoco es bueno que retengas
las ganas de orinar mucho tiempo.
- No utilices ropa muy ajustada que comprima la zona.
- Intenta no engordar más de lo necesario en el embarazo.
- Tras el parto, consulta al experto para saber qué ejercicios
abdominales puedes hacer. Si fuerzas el suelo pélvico antes
de que se haya recuperado bien del esfuerzo sólo conseguirás
que se deteriore aún más.