"Yo
solito":
tu bebé empieza a disfrutar de más autonomía
Durante los primeros meses de vida,
tu bebé depende de
ti totalmente, pero cuando empieza a moverse por sus propios medios,
aunque sea gateando, empieza a ser autónomo.
Mes a mes comprobarás cómo va haciendo cada vez
más cosas por sí mismo. Esto supone más
trabajo para ti (porque tienes que estar más pendiente de él)
pero también te hace sentirte orgullosa y feliz de ver cómo
tu peque va creciendo.
Tu hijo tiene todo por aprender en este mundo, y tú puedes
guiarle, con mucho amor y paciencia, para que cada paso que dé asiente
su seguridad. Aquí tienes algunos de los avances más
importantes en los que puedes ayudar a tu hijo. Recuerda que las
edades son aproximadas, cada niño es completamente diferente
y tiene su propio ritmo:
“Ya como”
Al principio pondrá todo perdido; sólo es cuestión
de paciencia.
Entre el año y medio y los dos años él mismo
te pedirá que le dejes comer solito.
Le será mucho más cómodo si los cubiertos
están adaptados para él.
BabyBjörn tiene un plato en forma de trébol del que
le será más fácil coger la comida.
La cuchara está especialmente diseñada para sus
pequeñas manitas.
También es recomendable que su
vaso tenga asas, y que no sea de un material que se rompa fácilmente.
No le regañes si tarda mucho o si pone todo perdido al intentar
comer él solito: al fin y al cabo, está aprendiendo.
BabyBjörn tiene también un babero blando con forma
ergonómica que puede lavarse en el lavavajillas; y el Delantal
Jugar y Comer impedirá que se manche la ropa.
No le dejes comer viendo la televisión, le distraerá y
tardará más en comer. Empieza a acostumbrarle a lavarse
los dientes después de cada comida, para que aprenda cuanto
antes este hábito.
“Ya me visto”
Déjale que elija su propia ropa.
Tú siempre puedes intentar orientarle sobre los colores
que mejor combinan, pero es bueno que vaya desarrollando sus propios
gustos y aprenda a tomar decisiones. Sobre los dos años
de edad los niños pueden empezar
a vestirse solos.
No te impacientes; es mejor que os levantéis diez minutos
antes todas las mañanas y que se vista con tranquilidad
a que acabes haciéndolo tú porque tenéis prisa.
Con algunos pequeños trucos será más fácil:
cómprale ropa que tenga pocos botones, opta por los corchetes,
los pantalones de gomas y el velcro para los zapatos, un dibujo
en la parte exterior de los calcetines le ayudará a saber
cuál es de cada pie, igual que los jerseys con un dibujo
en la parte delantera.
“Ya voy al baño”
A partir de los dos años el niño empieza a controlar
los esfínteres (pero no olvides que el ritmo de cada niño
es diferente).
Cuando detectes que el niño está preparado para dejar
los pañales, cómprale un orinal: BabyBjorn tiene
un orinal sillón ergonómico, cómodo y fácil
de limpiar, con una base de goma para que no se desplace.
Otro de los modelos de esta prestigiosa marca de productos infantiles,
el orinal Corazón, tiene un diseño muy funcional
y un reposapiés ancho para evitar vuelcos accidentales.
Cuando ya sea capaz de controlar mejor el pipí y la caca
-el aprendizaje suele durar unos 2 o 3 meses-, prueba con unos
adaptadores para el retrete. BabyBjörn cuenta con un asiento
de váter y un banquito para que el niño llegue él
sólo a la taza.
Ambos elementos son muy seguros y tu hijo podrá manejarlos él
solo sin problemas.
“Ya ayudo en casa”
Como todos los miembros de la familia, los niños deben participar
en el hogar colaborando; sólo tienes que asignarles tareas
de acuerdo con su edad.
Una buena forma de empezar es recogiendo sus juguetes.
Las primeras veces, ayúdale tú y haz que se convierta
en un juego.
Si alguna vez refunfuña, no insistas mil veces ni le regañes,
sólo déjale claro (sin gritar lo más mínimo)
que no hará ninguna otra cosa hasta que no recoja. Es algo
que puede hacer aun siendo muy pequeño.
Después vendrán: ayudar a poner y quitar la mesa
(sin llevar cuchillos ni objetos calientes o frágiles),
hacer su cama, doblar su ropa y echarla a lavar…
Parecen muchas tareas para un niño tan pequeño,
pero, si perseveras en su aprendizaje y tienes paciencia, conseguirás
que tu peque aprenda a valerse por sí solo de forma hasta
divertida, y potenciarás su autoestima y su confianza en
sí mismo.
Por Aurora Rodriguez
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