La cesárea, ¡ya no es lo que era!
A muchas futuras mamás se les cae
el mundo encima cuando, por diferentes motivos, antes del parto
o en el transcurso del mismo el médico anuncia que es necesario
hacer una cesárea.
Indudablemente, lo ideal es dar a luz de forma natural, por vía
vaginal, pero si por causas médicas te deben realizar una
cesárea, no te angusties: podrás oír el primer
llanto de tu bebé y la cicatriz apenas será visible.
Hoy
casi todas las madres que tienen a sus hijos por cesárea
escuchan con la misma claridad el primer llanto de su hijo y le
pueden coger y abrazar igual que si el parto hubiese sido vaginal,
ya que lo habitual es que se utilice anestesia epidural para las
cesáreas, tanto en las programadas como en las urgentes.
Las ventajas de la anestesia epidural en una cesárea son
varias:
- Para el bebé es la mejor, ya que a su torrente sanguíneo
no pasa nada de anestésico.
- La subida de la leche tiene lugar como si se tratase de un parto
vaginal y no días después, como ocurría con
las cesáreas realizadas con anestesia general, porque la
madre, al encontrarse bien puede poner a mamar al bebé nada
más nacer.
¿Dónde está la cicatriz?
Cuando el ginecólogo practica una cesárea puede realizar
dos tipos de incisiones: la vertical, llamada laparotomía
media, y la horizontal. En general hoy, a no ser que a la mujer
se le hubiera practicado un cesárea vertical previa, se
realiza el corte horizontal a la altura del pubis, mucho más
estética, de forma que aunque te pongas en bikini en la
playa o en la piscina nadie notará nada.
¿Cuándo
se practica?
- Desproporción pélvico cefálica: El bebé no
puede pasar a través de la pelvis materna.
- Presentaciones anómalas: Como el parto de nalgas, presentación
transversa (el bebé está en posición horizontal
en el útero), placenta previa (porque al dilatar lo primero
que saldría sería la placenta y el bebé dejaría
de recibir el aporte de oxígeno), prolapso de cordón
(parte de él se coloca entre la cabeza del bebé y
el cuello del útero, lo que provoca su compresión
y que el bebé se vea desprovisto de sangre y oxígeno).
- Alteraciones del bienestar fetal: Cuando el parto se prolonga
durante mucho tiempo y no progresa, el bebé puede tener
problemas de oxigenación intrauterina. También algunas
enfermedades maternales, como la preeclampsia, pueden afectar al
bienestar fetal.
- Para la prevención de enfermedades virales: Cuando la
madre puede trasmitir al feto por el canal del parto virus como
el del herpes genital, de algunos tipos de hepatitis o del VIH.
La recuperación
La recuperación tras una cesárea es diferente a la
de un parto vaginal. Es algo más molesta y lenta, ya que
no debes olvidar que se trata de una intervención quirúrgica.
También, pasarás unos días más en el
hospital. Tras el alta y pasados unos días deberás
acudir para que te retiren los puntos y en 10-20 días va
a poder llevar una vida normal (con las restricciones habituales
de los partos), excepto cargar peso en los dos meses siguientes
para que cicatricen bien las paredes abdominales
“Ya tuve una cesárea…”
Si estás embarazada de tu segundo hijo y el primero nació por
cesárea, en principio no tienes por qué volver a
pasar por otra. Si las causas que la provocaron no se dan en el
siguiente parto siempre se pude intentar uno vaginal.
por Clara
Rodríguez
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